jueves, 27 de octubre de 2011

Montaje basado en el relato "Niñez,.." del libro "Diálogos con mi conciencia" de José Ramón Marcos Sánchez.

La niñez en la Modernidad

La infancia Moderna


La infancia es una representación que comienza a surgir alrededor del siglo XVI, pues, en las sociedades modernas, la infancia cobra una importancia que no tení­a en las sociedades agrarias tradicionales, donde el perí­odo de fragilidad e impotencia del niño era rápidamente dejado atrás, una vez que el individuo adquirí­a las capacidades para participar del trabajo y demás actividades sociales.
Con la modernidad, ingresar al mundo adulto dejó de ser algo rápido y poco conflictivo. Los procesos de socialización de niños y niñas se hicieron más extensos y requirieron instituciones especí­ficas para desempeñarlo y controlarlo: primero la familia y su hogar, luego la escuela, la pediatrí­a, la psicologí­a, los juzgados de menores, etc.
La modernidad instala una serie de revoluciones, en lo que respecta al concepto de niñez, la que conocemos es la niñez roussoniana, la niñez que ubica al niño como objeto de cuidado y protección. Esta niñez se da en medio de una transformación social muy importante, muy profunda donde se produce una revolución al nivel de los vínculos humanos, por un lado la variación se da en el orden de la familia.
La revolución moderna inaugura la categoría de población y la categoría de individuo que opera desde su singularidad, se rompe la familia providencia. El campo social ya no depende del seno familiar, depende de instituciones tercerizadas, el niño es introducido tempranamente bajo la tutela estatal. Así, la infancia se caracteriza por una serie de recorridos institucionales, la familia, la escuela, el pediatra y el tiempo libre.

La Historia de la Niñez en imagenes!!

                                    Collage


"Educación infantil" Para reflexionar..

martes, 18 de octubre de 2011

El niño a la largo del siglo XX

El niño, antes de la modernidad, era considerado como un adulto pequeño, hacía parte del engranaje de una sociedad y se educaba para ser adulto, para ayudar a conservar el grupo social. Luego con el tiempo, se vuelca la mirada al sujeto individual. Dentro de esa concepción empieza a configurarse el niño como sujeto, como ser real capaz de percibir el mundo de una manera diferente a la del adulto.
Esta conquista del niño ha sido paulatina y solo hasta principios del siglo XX, con los aportes de la psicología cognitiva y del psicoanálisis, con los conceptos de desarrollo evolutivo, con la mirada hacia la infancia para descubrir los orígenes de los complejos y los caracteres, con la plenitud de la conciencia histórica del hombre, es que la noción de niño llega a configurarse como un estatuto digno de ser mirado y estudiado desde todas las disciplinas.

Los saberes modernos privilegiaron la infancia como objeto de investigación científica y de intervención social y tuvieron como efecto una ampliación y complejizarían de la mirada sobre la infancia, la cual se convirtió en la etapa de mayor importancia en la vida del ser humano.
Mientras distintas disciplinas científicas se preocupan por entender y conocer más sobre el niño y las etapas de su desarrollo evolutivo, la situación social y económica fue dando lugar a la aparición de la idea del niño como propiedad, se le veía como un ser inferior, cuyo destino debía ser controlado por los adultos; se le exigía una actitud conformista y pasiva, y se le valoraba únicamente por su capacidad de trabajo. Así surgió también la necesidad de crear leyes para regular el trabajo infantil, ya que la idea del niño como propiedad o recurso económico persiste y sirve de sustento ideológico a la práctica del trabajo y la explotación económica de millones de niñas, niños y adolescentes en todo el mundo.
Con el surgimiento de la Convención por los Derechos del Niño, en los años 50, se logra que se considere al niño como un ser social con derechos y deberes. Establece que la sociedad y el Estado deben brindarle la protección, educación y atención para la satisfacción de sus necesidades básicas y para el logro de su bienestar integral.

Actualmente la infancia esta condicionada por la sociedad del consumo:

domingo, 16 de octubre de 2011

La niñez en la Edad Media

Durante la Edad Media la institución social más importante era la Iglesia.

El objetivo de la educación es preparar al niño para servir a Dios, a la Iglesia y a sus representantes, con un sometimiento completo a la autoridad de esta. La idea del niño como ser perverso y corrupto que debe ser socializado, redimido mediante la disciplina y el castigo. En el S. XVII, el Abad Bérulle escribía: "No hay peor estado, más vil y abyecto, después del de la muerte, que la infancia".

No se observa una preocupación por la infancia como tal, y la educación no se adapta al niño. De hecho, toda la enseñanza de contenidos religiosos es en latín (la lengua materna se considera totalmente inapropiada para transmitir conocimiento).

El niño es concebido como homúnculo (hombre en miniatura),

no hay evolución, cambios cualitativos, sino cambio desde un estado inferior a otro superior, adulto (Tomás de Aquino). Todo ello se refleja en la frase siguiente: "Sólo el tiempo puede curar de la niñez, y de sus imperfecciones". Por tanto, el niño debe ser educado para ser "reformado". Educar y criar implican cuidado físico, disciplina, obediencia y amor a Dios pero no hay referencias a la necesidad de amor para el buen desarrollo infantil. Sólo acceden a la educación algunos varones, no las mujeres. Durante toda la Edad Media el niño es utilizado como mano de obra.

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El niño: Crucigrama